L.D. y L.C. Sergio Arturo Olliver Martínez Grijalva
Nos encontramos en tiempos electorales
y ante un potencial cambio de liderazgo del Gobierno Municipal de
Juárez, y con esto un posible cambio de rumbo para la ciudad. La finalidad de la presente opinión no
es la de analizar los orígenes que dieron paso a la deuda publica
con que actualmente cuenta el municipio, ni el analizar la inversión,
la transparencia o las obras creadas con esta, si no la de aportar
una posible solución para uno de los tantos problemas que aquejan a
nuestra ciudad.
Es momento de contribuir con nuevas
ideas como ciudadanos para afrontar los problemas actuales, y en mi
opinión la deuda publica municipal es uno de estos, por el tamaño
masivo con el que compromete el presupuesto municipal, limitando el
flujo de efectivo para realizar otro tipo de inversiones en el corto
y mediano plazo. Seria importante analizar otra forma de cumplir con
nuestras obligaciones, entre ellas se encuentra la bursatilización
de la deuda publica del municipio, la bursatilización es llevada a
cabo por casi todos los gobiernos de nuestro país, tanto el Federal
que la realiza a mexicanos y extranjeros a través de instrumentos de
inversión como CETES y Bonos que se venden a inversionistas en
diferentes monedas y con diferentes plazos en los mercados
internacionales a las mejores tasas disponibles en el mercado, como
por el Gobierno del Estado de Chihuahua quien acude a estos mismos
mercados e inversionistas para obtener recursos, sin embargo el
gobierno municipal de la ciudad acude generalmente a instituciones
financieras nacionales para realizar la contratación de deuda
generalmente a corto plazo, resultando en una gran diferencia al
momento de realizar el pago, pues si bien el Gobierno Federal se
financia con tasas que van del 3.75% anual (incrementada
recientemente del 3.25%) y el Gobierno del Estado lo hace con tasas
del 8%, las instituciones financieras, sean bancos, SOFIPOs o SOFOMs
lo hacen con tasas que van del 25% hasta 40% anual.
Esta diferencia en intereses hacen que
la deuda municipal varié enormemente al momento de ser liquidada,
pues por un monto similar, que actualmente según datos periodísticos
ronda los 8,000,000,000.00 (Ocho mil millones de pesos) el gobierno
federal haría el pago por intereses de 300,000,000.00 (Trescientos
millones de pesos) a una tasa del 3.75%, el gobierno del estado
realizaría el pago por concepto de deuda de 640,000,000.00
(Seiscientos cuarenta millones de pesos), ahora bien dado la fuente
de financiamiento utilizada por el gobierno municipal, estos mismos
8,000,000,000.00 pesos generarían una carga anual para las finanzas
municipales de entre 2,000,000,000.00 (Dos mil millones de pesos) y
3,200,000,000.00 (Tres mil doscientos millones de pesos), generando
una 'pequeña' diferencia con la cual cualquiera de nosotros viviría
en perfecta comodidad el resto de nuestras vidas. Si bien es necesario recalcar que no
toda la deuda municipal ha sido contratada a instituciones de
crédito, pues parte de esta es debida a particulares y proveedores
municipales, de cuyos contratos de prestación de servicios diversos
desconocemos las clausulas penales por incumplimiento en el pago, si
podemos concluir que la bursatilización de esta deuda beneficiaria
en gran medida a las finanzas municipales.
La bursatilización puede ser llevada a
cabo a través de varias formas, ya sea por medio de casas de bolsa,
o las mismas instituciones financieras quienes ofrecerían por medio
del sistema 'over the counter' (OTC) a inversionistas particulares,
AFOREs o fondos de inversión por medio de una subasta que
establecería los porcentajes de interés que estas estén dispuestas
a recibir por su inversión, abriendo la posibilidad a los mismos
juarenses a que adquieran estos bonos de deuda municipales siendo de
esta forma nosotros mismos beneficiarios de los intereses que nuestra
ciudad esta actualmente obligada a pagar por servicio de deuda y
quedándose en esta frontera el capital.